
En agosto, la inflación anual en México registró un ligero aumento alcanzando 3.57%, frente al 3.51% observado en julio, según reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta alza se atribuye principalmente a la persistente presión en la inflación subyacente, que se mantuvo estable en 4.23% anual, marcando cuatro meses consecutivos por encima del rango objetivo diseñado por Banco de México (Banxico), que es de 3% más o menos un punto porcentual.
Por componentes, la inflación no subyacente mostró un incremento anual de 1.38% en agosto frente a 1.14% del mes previo. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance mensual del 0.06%, uno de los aumentos más bajos en la última década, aunque superior al 0.01% registrado en el mismo mes del año anterior.
El economista Andrés Abadía comentó que aunque se prevé que Banxico continúe reduciendo las tasas de interés en incrementos moderados de 25 puntos base, la estabilidad en la inflación subyacente limitará dicha relajación monetaria. Entre los factores de riesgo que podrían afectar la inflación se mencionan incrementos en precios de bienes, desafíos comerciales en sectores como textiles y calzado, y condiciones climáticas variables que están impactando la producción agrícola.
Dentro de la inflación subyacente, el alza en mercancías alcanzó 4.05% anual, mientras que algunos productos procesados alimenticios marcaron su pico más alto desde febrero de 2024, con un 5.16%. Los servicios evidenciaron una tasa anual de 4.40%, levemente menor que la de julio. En el componente no subyacente, los productos pecuarios subieron 8.35%, mientras que frutas y verduras experimentaron deflación del 8.04%. Por último, los precios de energéticos presentaron una moderación, con un incremento anual de 0.29%.




































































































