
La inflación en Estados Unidos cerró diciembre de 2025 con un incremento anual del 2.7%, cifra que se mantuvo estable respecto al mes previo, según los datos divulgados por el Departamento de Trabajo del país. Este índice, que mide la variación en los precios al consumidor, mostró un aumento mensual del 0.3%, señalando una moderación después de un año marcado por la imposición progresiva de aranceles a las importaciones por parte de la administración de Donald Trump.
Durante 2025, estos gravámenes afectaron a múltiples productos provenientes de socios comerciales, lo que contribuyó a una tendencia alcista en los costos a lo largo del año. Sin embargo, en meses recientes, el gobierno amplió las exenciones de algunos bienes esenciales, incluyendo productos agrícolas, para mitigar el impacto en el costo de vida de los hogares estadounidenses. En comparación, la inflación anual a diciembre de 2024 fue ligeramente superior, ubicándose en 2.9%.
Destaca que, en el último periodo, el costo de los alimentos aumentó un 3.1%, superando el promedio general, mientras que los precios de la gasolina tuvieron una disminución del 3.4%, equilibrando parcialmente la inflación. Según el informe oficial, la principal causa del aumento mensual fue el alza en los precios relacionados con la vivienda. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por su volatilidad, fue de 2.6% anual.
La publicación de estos datos provocó una reacción por parte del presidente Donald Trump, quien pidió a la Reserva Federal recortes considerables en las tasas de interés, criticando al presidente del organismo, Jerome Powell, por actuar “demasiado tarde” en la reducción de los tipos. Trump afirmó en su red social Truth Social: “Excelentes (¡BAJOS!) números de inflación para EE.UU. Eso significa que Jerome ‘Demasiado Tarde’ Powell debería recortar las tasas de interés, ¡SIGNIFICATIVAMENTE!”.




































































































