
La plataforma de venta de boletos Fanki se encuentra en el centro de la polémica tras la preventa para el partido México vs Portugal en la reinauguración del Estadio Banorte, que se agotaron en menos de una hora pero estuvieron acompañados de múltiples fallas técnicas, bloqueos de cuentas y gran inconformidad de los usuarios. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) investigó el colapso del sistema y solicitó a Fanki aclarar las razones de estas fallas.
Fanki, originalmente fundada en Colombia bajo el nombre Bitsports, inició como una empresa que buscaba innovar con tecnología blockchain, pero posteriormente fue transformándose hacia servicios financieros y venta de boletos deportivos. La CEO y fundadora, Tatiana Fontalvo, lidera la compañía que en México opera a través de Bitsports México, sociedad constituida en 2023.
Su llegada a México estuvo fuertemente influenciada por Grupo Orlegi, uno de los grupos empresariales deportivos más importantes del país y propietario de varios clubes, entre ellos Atlas y Santos Laguna, para los cuales Fanki se convirtió en la boletera oficial. Alejandro Irarragorri, presidente de Orlegi, habría sido clave para facilitar la entrada de Fanki al mercado mexicano, estableciendo convenios y condiciones de participación accionaria en las operaciones dentro de sus clubes.
Aunque la empresa busca posicionarse como un actor importante en la industria del ticketing deportivo en México, persisten dudas sobre su estructura corporativa y socios reales, pues gran parte de las acciones están en manos de Bitsports Digital LLC, una entidad sin registros públicos claros en México o Estados Unidos. Además, investigaciones previas relacionadas con los socios de este ecosistema resaltan el contexto complejo detrás de esta expansión.




































































































