
Las secretarías de Hacienda y Energía, junto con Petróleos Mexicanos (Pemex), sostendrán esta semana un encuentro con empresarios gasolineros para abordar el incremento en los precios del diésel y la gasolina premium, a pesar de los subsidios gubernamentales implementados recientemente. Durante la conferencia matutina en Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su preocupación por la subida del diésel, la cual alcanzó los 29.5 pesos por litro en algunas regiones del país. “No puede ser que aprovechen la situación mundial para subirle al precio”, dijo, rechazando los aumentos en el costo del combustible que afectan a la economía.
El Gobierno mexicano activó subsidios dirigidos al diésel y a las gasolinas regular y premium como medida para amortiguar el impacto de la escalada internacional de precios, especialmente tras el conflicto geopolítico en el Golfo Pérsico que ha tensionado las rutas petroleras. A pesar de ello, Pemex incrementó en marzo el precio mayorista del diésel en 10%, lo que ha generado preocupación sobre la repercusión en el mercado interno.
México mantiene como política la autosuficiencia en combustibles, pero la demora en proyectos clave de refinación ha obligado a continuar con importaciones que representan casi la mitad del consumo nacional. Este escenario ha provocado una revisión conjunta entre autoridades y el sector privado para evitar mayores afectaciones en el consumidor final.
Previo a esta reunión, el Gobierno y los gasolineros acordaron fijar un precio máximo para la gasolina regular en 24 pesos por litro. Sin embargo, los subsidios para la gasolina magna y premium se han implementado en periodos distintos, siendo el incentivo para el diésel el más reciente y con el porcentaje de apoyo más alto en meses. El diálogo busca establecer mecanismos claros que eviten aumentos especulativos y protejan la economía mexicana ante la volatilidad del mercado internacional.



































































































