
Las acciones de Intel experimentaron un fuerte repunte en la Bolsa de Nueva York, con un aumento de más del 5.5% para cerrar en 24.80 dólares por acción. Este avance se produjo tras el anuncio oficial de que el gobierno de Estados Unidos planea adquirir una participación accionaria del 10% en la empresa, como parte de una nueva estrategia para fortalecer el sector tecnológico nacional. El presidente Donald Trump confirmó el interés en esta compra durante una conferencia en la Casa Blanca y anticipó que este acuerdo representará un beneficio significativo para la compañía.
Howard Lutnick, secretario de Comercio, explicó que esta iniciativa responde a la necesidad de obtener una participación accionaria a cambio de los recursos ya comprometidos por la administración anterior bajo la Ley de Ciencia y Chips sometida en 2022. En este contexto, el CEO de Intel, Lip-Bu Tan, tiene programada una reunión con Trump para definir los detalles finales del acuerdo.
Intel atraviesa un momento decisivo, siendo la única compañía estadounidense con capacidad para fabricar chips avanzados en el país, aunque enfrenta un retraso tecnológico frente a competidores como Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC). En un esfuerzo por reducir esta brecha, la empresa invierte miles de millones en la construcción de nuevas fábricas, destacando la planta “Silicon Heartland” en Ohio, cuya apertura se ha retrasado hasta 2030 por condiciones del mercado.
El respaldo gubernamental, que convertiría un subsidio previo de aproximadamente 8,000 millones de dólares en una inversión accionaria directa, junto a la reciente inyección de capital de 2,000 millones de dólares por parte de SoftBank —equivalente al 2% de su participación— posicionan a Intel para fortalecer su rol estratégico en el ámbito tecnológico, reduciento la dependencia a proveedores asiáticos en medio de crecientes tensiones comerciales.




































































































