
Silvinei Vasques, exjefe de la policía federal de carreteras durante el gobierno de Jair Bolsonaro, fue capturado en Paraguay al intentar abandonar el país hacia El Salvador. La detención ocurrió en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi de Asunción después de que Vasques rompiera el dispositivo electrónico de monitoreo que debía llevar en su tobillo, causando una alerta en los controles fronterizos.
Vasques había sido condenado a más de 24 años de prisión por su implicación en el intento de golpe de Estado ocurrido el 8 de enero de 2023, tras las elecciones presidenciales en Brasil. Las investigaciones revelaron que durante la segunda vuelta electoral de 2022, desplegó a la policía federal de carreteras para obstaculizar la votación en regiones del noreste de Brasil, donde el respaldo al entonces opositor Luiz Inácio Lula da Silva era mayoritario.
Este arresto se suma a la condena de Jair Bolsonaro, quien en septiembre recibió una pena de 27 años y fue detenido en noviembre por riesgo de fuga. Bolsonaro admitió haber manipulado su propio grillete electrónico sin intención de huir, aunque sus abogados descartaron solicitudes de asilo político.
El abogado defensor de Vasques contó que ya existe representación legal para el exjefe policial en Paraguay, donde se encuentra en proceso de manejar su caso legal.
Este acontecimiento refleja la continuidad del proceso judicial abierto contra los responsables del intento de desestabilización tras las elecciones en Brasil, un episodio que ha seguido generando repercusiones en la región.




































































































