
La mañana del viernes 2 de enero se registró un sismo de magnitud preliminar 6.5 cuyo epicentro se ubicó al suroeste de San Marcos, en el estado de Guerrero. Este movimiento telúrico activó la alerta sísmica en la Ciudad de México y fue percibido por habitantes de distintas alcaldías capitalinas, quienes reportaron una intensa sacudida.
San Marcos es la cabecera del municipio homónimo situado en la región conocida como Costa Chica de Guerrero, a 59 kilómetros al sureste de Acapulco, cerca de la costa del Pacífico. De acuerdo con datos del censo oficial de 2020, el municipio tiene una población aproximada de 13,650 personas y se posiciona como la vigésima localidad más poblada dentro del estado.
El nombre de San Marcos se remonta al evangelista Marcos, cuya imagen fue introducida en el área en la década de 1530 por el agustino Jerónimo Jiménez de Santisteban. Desde entonces, el lugar ha atravesado diversas denominaciones históricas, y su registro documental más antiguo data de mediados del siglo XVI.
Este evento sismológico alerta de la importancia de la preparación ante movimientos telúricos en zonas vulnerables y hace visible la actividad geológica presente en Guerrero y las regiones aledañas.




































































































