
José Adrián Corona Radillo, líder de Grupo Corona y figura destacada de la industria tequilera en Jalisco, fue encontrado sin vida tras ser secuestrado a finales de diciembre. La Fiscalía del Estado confirmó que el cuerpo del empresario fue localizado junto a una carretera en el municipio de Atenguillo, cerca del lugar donde fue privado de su libertad el 26 de diciembre.
De acuerdo con los informes, Adrián Corona viajaba hacia Puerto Vallarta acompañado de su pareja y sus hijos cuando un grupo de hombres armados detuvo su vehículo en el crucero Volcanes, en la zona cercana a Talpa y Atenguillo. Tras obligar a descender a los acompañantes y apropiarse de sus pertenencias, los agresores se llevaron a Corona Radillo, dejando al resto de la familia en el sitio.
Aunque la familia permaneció a la espera de noticias, no fue sino hasta el 29 de diciembre cuando se reportó el hallazgo del cuerpo del empresario, ubicado no muy lejos del lugar del secuestro. Luego de realizar los exámenes correspondientes, el cadáver fue entregado a sus familiares el primero de enero. Hasta ahora, las autoridades no han esclarecido el motivo del asesinato ni han detenido a los responsables.
Nacido en Tonaya, Jalisco, Adrián Corona era reconocido como una pieza fundamental en la región, ya que, además de su papel como presidente de Grupo Corona —una empresa importante en la producción y distribución de tequila y otros destilados de agave—, impulsó una estrategia de venta basada en productos accesibles con alta rotación. Algunas de sus marcas más conocidas incluyen Rancho Escondido, Tequila Don Armando y Dolce Amore, contribuyendo significativamente a la economía local y generación de empleo.




































































































