
Durante los primeros 17 meses del gobierno de Claudia Sheinbaum, el promedio diario de personas reportadas como desaparecidas alcanzó 91, cifra que supera al total registrado durante todo el sexenio de Felipe Calderón, periodo en el que inició la llamada guerra contra el narcotráfico. Entre octubre de 2024 y marzo de 2026 se documentaron 50,026 desapariciones en México, según datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
Este promedio también es el más alto de los últimos cuatro gobiernos, superando los 18 casos diarios reportados en el gobierno de Calderón, los 45 en el de Enrique Peña Nieto y los 75 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. Del total reportado en este nuevo sexenio, 32,307 personas han sido localizadas, mientras que 17,719 siguen sin ser encontradas.
Especialistas atribuyen parte del aumento en las desapariciones a una reclasificación de homicidios dolosos, lo que genera confusión y posibles subregistros. Alberto Guerrero, experto en seguridad, señala la falta de auditoría en las fiscalías estatales para clasificar correctamente estos delitos y la ausencia de cruces de información con otras bases de datos oficiales. Además, desde 2018, la categoría denominada “otros delitos contra la vida y la integridad corporal” se ha incrementado considerablemente, lo que podría estar reflejando esta reclasificación.
La crisis forense y la identificación de cuerpos también representan un obstáculo para esclarecer casos, con alrededor de 70,000 cadáveres no identificados acumulados en el país debido a la sobrecarga de los servicios forenses y la escasez de especialistas. Familiares y colectivos de búsqueda han expresado su preocupación por la depuración del padrón de desaparecidos y por la falta de consultas con las personas afectadas, calificando esta situación como una forma de negar la realidad del fenómeno y solicitar acciones efectivas para atenderlo.



































































































