
Desde enero de 2022, Citigroup anunció su intención de desprenderse de Banamex para concentrarse en su negocio patrimonial y maximizar beneficios para sus accionistas. Sin embargo, a casi cuatro años de ese anuncio, solo ha concretado la venta del 25% de la institución financiera, que fue adquirida a finales de septiembre de 2025 por el empresario mexicano Fernando Chico Pardo por un monto aproximado de 42,000 millones de pesos, equivalentes a 520 millones de acciones.
Banamex, el cuarto grupo financiero más importante de México según activos totales, cuenta con más de 1,300 sucursales y una base de clientes que supera los 13 millones en banca de consumo, junto con amplias operaciones en banca empresarial y servicios de Afore. La decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador que el banco permaneciera en manos mexicanas impulsó una serie de condiciones para la venta, incluyendo el compromiso de conservar el acervo histórico-cultural y garantizar estabilidad laboral.
Pese al interés de varios participantes, incluidos Banorte, Santander, Inbursa y Grupo México, este último con una oferta para la adquisición total que fue rechazada, la desinversión de Citi ha avanzado lentamente. El futuro del 75% restante de Banamex permanece indefinido, con opciones abiertas que podrían incluir una colocación parcial en bolsa o la búsqueda de nuevos inversionistas.
Expertos de Moody’s indican que la adquisición parcial representa un paso relevante en el proceso de desinversión, aunque anticipan una reducción en el apoyo financiero de Citigroup a medida que disminuye su participación, lo que afecta la perspectiva de las calificaciones crediticias del banco.




































































































