
Chiara Ferragni, reconocida influencer y emprendedora de moda italiana, enfrenta un delicado momento profesional y legal debido a un juicio por presunto fraude relacionado con una campaña benéfica de venta de pasteles navideños (pandoro) en colaboración con la empresa Balocco. La fiscalía italiana acusa a Ferragni de haber promovido la venta del producto con el mensaje falso de que parte de las ganancias se donarían a un hospital pediátrico especializado en cáncer en Turín, cuando en realidad la donación ya había sido realizada previamente por Balocco sin relación con las ventas y la influencer no aportó fondos directamente.
Este caso, conocido popularmente como “Pandorogate”, ha derivado en multas millonarias a las empresas de Ferragni y la solicitud de una posible pena de prisión de 20 meses. Pese a la defensa de su inocencia y la afirmación de sus abogados sobre la falta de relevancia penal del caso, la crisis ha provocado un fuerte impacto en su negocio y marca personal. Fenice, la firma que maneja su marca, ha visto caer sus ingresos drasticamente junto a TBS Crew, compañía que gestiona su carrera como influencer, arrastrando pérdidas millonarias y despidos de empleados.
Conocida mundialmente por haber sido nombrada una de las principales influencers globales de moda, Ferragni inició su carrera con el blog The Blonde Salad en 2009 y lanzó su marca homónima con gran éxito internacional. Sin embargo, el escándalo de la campaña benéfica y las consecuencias legales, junto con otros episodios personales mediáticos, han mermado su imagen y negocios. A pesar de ello, Ferragni logró recientemente retomar el control mayoritario de su empresa mediante una inversión significativa para evitar la quiebra y afirma que busca construir una nueva etapa de su carrera.
Las autoridades italianas han impuesto multas por prácticas comerciales desleales y publicidades engañosas, y aunque Ferragni ofreció una disculpa pública y anunció donaciones a la institución afectada, el daño a su reputación y a sus empresas ha sido considerable. El proceso judicial continúa y podría prolongarse con apelaciones. Mientras tanto, Chiara Ferragni intenta mantener activa su carrera en nuevos mercados y colaboraciones internacionales pese a las dificultades actuales.




































































































