
Linda Helú, madre de Carlos Slim Helú, fue un pilar fundamental en la formación del empresario y en la expansión del imperio familiar, aunque su papel ha sido poco difundido. Nacida en 1902 en Parral, Chihuahua, provenía de una familia libanesa que impulsó la primera imprenta en árabe en México y promovió la cultura de la comunidad migrante en el país. Se casó con Julián Slim Haddad en 1926 y tuvo seis hijos, entre ellos Carlos.
Tras la muerte prematura de su esposo en 1953, Linda asumió la responsabilidad del cuidado y la educación de sus hijos, inculcándoles valores de ahorro, administración y responsabilidad. Era habitual que regalara una casa a cada uno de sus hijos al casarse, sin embargo, Carlos Slim decidió tomar un camino diferente al rechazar esa oferta. Prefería recibir el dinero equivalente para invertirlo en un proyecto propio.
El empresario explicó que en lugar de aceptar la casa que su madre le ofrecía, solicitó el equivalente en efectivo, alrededor de un millón de pesos, con los que compró un terreno en Polanco. Ahí construyó un edificio de 14 pisos en condominio, proyecto que marcó el inicio de su carrera en el sector inmobiliario. El inmueble, ubicado en Bernard Shaw 38, fue no solo un desarrollo para la venta de departamentos sino también su residencia durante varios años.
Este enfoque refleja la filosofía de Slim: transformar recursos familiares en inversión para crear y multiplicar patrimonio. Su educación financiera comenzó desde la infancia, alentada por sus padres, especialmente su padre Julián, quien le introdujo en el mundo de las finanzas. A partir de esa disciplina y visión, Carlos Slim se convirtió en el empresario más influyente del país, consolidando un imperio con bases cimentadas en valores, ahorro y desarrollo propio.




































































































