
Las autoridades de Canadá expresaron su decepción ante la imposición por parte de China de un arancel antidumping preliminar del 75.8% sobre la semilla de canola canadiense, aunque manifestaron su disposición para entablar negociaciones con Beijing y resolver la controversia comercial. Los ministros de Comercio y Agricultura, Maninder Sidhu y Heath MacDonald, emitieron un comunicado conjunto en el que destacaron el compromiso del país por mantener un acceso justo al mercado para sus productores.
Este gravamen se suma a los anteriores aranceles aplicados por China este mismo año, que ya alcanzaban el 100% sobre el aceite y la harina de canola importada desde Canadá. A pesar de esto, China continúa siendo el principal mercado de exportación de canola para Canadá después de Estados Unidos, aunque en 2025 ha habido un aumento en las ventas hacia la Unión Europea, Emiratos Árabes Unidos, Japón y México.
Los precios de la harina de canola en China subieron significativamente al conocerse el nuevo arancel, lo que también impactó en el mercado de futuros en Nueva York. La disputa surge en el contexto de represalias de China frente a aranceles canadienses sobre vehículos eléctricos, acero y aluminio, y tiene antecedentes en el bloqueo de importaciones de canola en 2019 vinculado a tensiones diplomáticas por la detención de una ejecutiva de Huawei.
Por su parte, el primer ministro canadiense Mark Carney ha mostrado interés en buscar acuerdos que permitan aliviar las tensiones comerciales con China, señalando la importancia de diversificar los mercados de exportación. Líderes provinciales, en especial de regiones productoras de canola, han enfatizado la necesidad de restaurar las relaciones con la superpotencia asiática para proteger la economía canadiense.




































































































