
Esta semana, destacados movimientos de analistas en el sector de inteligencia artificial (IA) han evidenciado valoraciones bursátiles que se acercan a niveles comparables a la burbuja de las puntocom de principios de los años 2000. UBS ha señalado que las acciones relacionadas con IA en Estados Unidos operan con un múltiplo precio-beneficio agregado superior a 35 veces, cifra similar al pico alcanzado durante ese auge tecnológico.
El modelo económico usado por UBS, HOLT Economic, indica que gran parte del precio actual está respaldado en expectativas futuras de flujos de efectivo y no tanto en ganancias reales, lo que reduce el margen de error para decepciones financieras. Michel Lerner, jefe del servicio analítico HOLT, advirtió sobre las incertidumbres que rodean las masivas inversiones en capital fijo, la capacidad energética de centros de datos y la competitividad crecientes, especialmente desde China. “La IA domina ahora los reportes de resultados corporativos, y se estima que las principales tecnológicas estadounidenses invertirán aproximadamente 350 mil millones de dólares este año en capital fijo”, explicó.
Por otra parte, algunos analistas destacan movimientos específicos dentro del sector. Truist Securities actualizó su recomendación para Advanced Micro Devices (AMD) a compra, impulsada por una retroalimentación positiva de clientes hiperescaladores que ahora consideran a AMD un socio estratégico en IA y centros de datos, en lugar de una simple referencia de precios frente a Nvidia. Sin embargo, Bank of America recortó a neutral la calificación sobre Marvell Technology debido a perspectivas más tibias de crecimiento en IA para los próximos años.
En cuanto a nuevas apuestas, Ambiq Micro, fabricante de chips de bajo consumo, recibió calificaciones mixtas tras su oferta pública inicial. Stifel ve un fuerte potencial en su plataforma SPOT para aplicaciones de IA de borde, aunque UBS y Bank of America advierten sobre la rentabilidad distante y riesgos relacionados con la concentración de clientes. Finalmente, RBC Capital Markets descartó que la IA signifique el fin de la programación tradicional, argumentando que si bien habrá ganadores y perdedores, el desarrollo de IA impulsará la innovación y la consolidación tecnológica a medio plazo.
En conjunto, el sector de IA enfrenta expectativas muy altas con valoraciones elevadas que recuerdan a la era dotcom, en un entorno de intensas inversiones y desafíos operativos que podrían marcar la volatilidad en los mercados tecnológicos internacionales.






































































































