
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que un acuerdo inmediato con Estados Unidos para reducir aranceles sobre productos como acero y aluminio es poco probable. Estas negociaciones probablemente se integrarán en la revisión anual del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC), que se espera para el próximo año.
Las conversaciones entre Canadá y EE.UU. sobre aranceles estuvieron cerca de concretarse, pero fueron interrumpidas en octubre por el presidente Donald Trump, luego que Ontario emitiera anuncios televisivos criticando los impuestos a la importación. Carney señaló que, aunque Canadá mantiene su propuesta, Estados Unidos no ha retomado formalmente las negociaciones.
Además, Canadá expresó su disposición a negociar acuerdos sobre productos forestales, que enfrentan impuestos del 45% en EE.UU., afectando la industria maderera estadounidense. Durante el sorteo del Mundial de la FIFA en Washington, Carney, Trump y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum acordaron los parámetros para la revisión del T-MEC.
El gobierno de Canadá también sostiene los controles sobre sus importaciones lácteas, lo que genera diferencias con EE.UU., según el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. La revisión del T-MEC abordará varios temas complejos, incluidos impuestos digitales y regulaciones tecnológicas, en un contexto de tensiones comerciales persistentes entre ambos países.




































































































