
En un contexto marcado por la creciente tendencia del job hopping en el sector tecnológico, donde profesionales cambian de empleo aproximadamente cada dos años, el Tecnológico de Monterrey destaca por conservar a su talento durante décadas. Raúl Monroy Borja, investigador con más de 40 años en dicha institución, representa un caso ejemplar de permanencia en un campo de rápida evolución tecnológica y laboral.
En México, el 77% de las empresas enfrentan problemas para reclutar especialistas en tecnologías de la información, tendencia que ha ido en aumento desde 2022. Este déficit afecta la productividad y el desarrollo de proyectos innovadores. El costo de reemplazar a un profesional puede alcanzar hasta el 150% de su salario debido a procesos de contratación, capacitación y pérdida de conocimiento operativo.
Para hacer frente a este reto, el Tec de Monterrey mantiene una estrecha colaboración con más de 140 empresas en áreas como transformación digital, educación y sostenibilidad. Esta alianza busca no solo atraer especialistas, sino también participar en su formación desde etapas tempranas, aumentando las posibilidades de retención.
Raúl Monroy destaca la importancia de formar talentos y profesores, pues el desarrollo científico requiere décadas y es fundamental para atender las necesidades del país en inteligencia artificial, ciberseguridad y computación en la nube. A diferencia de la empresa que prioriza resultados inmediatos, la academia ofrece un entorno propicio para la investigación a largo plazo y la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones, lo que explica su compromiso y permanencia en la institución a lo largo de su carrera.



































































































