
Intel, históricamente rezagada frente a sus competidores en el mercado de semiconductores, especialmente Nvidia, ha generado atención renovada luego de que SoftBank Group decidiera invertir 2,000 millones de dólares para reforzar su presencia en la industria de la inteligencia artificial. Esta inyección de capital se enmarca en una estrategia para fortalecer su posición en el desarrollo y entrenamiento de modelos de IA comparables a ChatGPT.
Paralelamente, el gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, está en conversaciones para adquirir una participación aproximada al 10% en Intel. Esta participación podría concretarse mediante la conversión de subsidios asignados en el marco de la Ley de Chips y Ciencia, aprobada para apoyar a la industria nacional de semiconductores.
Howard Lutnick, secretario de Comercio, resaltó la importancia de que el gobierno obtenga acciones de Intel a cambio del financiamiento aportado, aclarando que dicho acuerdo no implicaría otorgar derechos de voto o control de gobernanza a la administración pública. Por su parte, Intel ha optado por mantener silencio sobre las negociaciones.
La noticia ha tenido impacto en los mercados, reflejándose en un aumento del 7.45% en el precio de las acciones de Intel en la Bolsa de Nueva York, alcanzando los 25.42 dólares por título en la jornada más reciente. La participación de SoftBank junto con el respaldo del gobierno estadounidense se perciben como movimientos clave para devolver competitividad a Intel en un sector tecnológico de alta demanda.




































































































