
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) de México ha dado a conocer las directrices que regirán sus auditorías para el año 2026, con el fin de fortalecer el cumplimiento fiscal y la equidad tributaria. Se proyecta que se realizarán cerca de 16,200 auditorías, enfocadas en identificar y sancionar conductas fiscales irregulares.
El SAT aclaró que, a diferencia de lo que podría pensarse, las auditorías no implicarán la revisión total de toda la información de los contribuyentes; en cambio, se analizará una muestra representativa de las partidas sujetas a fiscalización. Además, en caso de incumplimiento, se llevará a cabo una sola auditoría por contribuyente para evitar procedimientos excesivos.
Entre los principales focos de revisión estarán los contribuyentes involucrados en operaciones con empresas factureras o nomineras, aquellos que presentan pérdidas fiscales de forma reiterada, quienes abusan de deducciones o estímulos fiscales, y quienes no declaran ingresos completos. Asimismo, se supervisará a quienes registren inconsistencias entre importaciones y ventas, importen productos por debajo de precio de mercado, no realicen retenciones laborales, operen con paraísos fiscales, soliciten devoluciones indebidas o paguen impuestos significativamente menores que el promedio sectorial.
Para garantizar la uniformidad, las revisiones fiscalizadoras mantendrán criterios consistentes en todas las oficinas del SAT en el país. Esto incluye temas como descuentos, depósitos no identificados, mercadotecnia, importaciones, regulaciones no arancelarias y permisos de comercio exterior. También se anticipa una agilización en la devolución de impuestos, con un promedio de 5 días para personas físicas y 30 para empresas, optimizando recursos y buscando un equilibrio justo en la recaudación y fiscalización tributaria para el próximo año.




































































































