
La Secretaría de Salud de México ha alertado sobre la estrecha relación entre el consumo elevado de refrescos y el incremento en muertes por diabetes y enfermedades cardiovasculares, principales causas de defunción en el país. David Kershenobich, titular de la dependencia, destacó que México es uno de los países con mayor ingesta per cápita de bebidas azucaradas, con un promedio anual de 166 litros por persona.
En 2024, más de 300,000 personas fallecieron a causa de diabetes mellitus y males del corazón. La Secretaría prepara una campaña preventiva enfocada en bajar el consumo de refrescos y reducir la prevalencia de obesidad, diabetes y enfermedades cardíacas.
Kershenobich señaló que, aunque no es el único factor, el abuso en el consumo de refrescos es probablemente el más importante en términos de prevención. Precisó que siete de cada diez niños y adolescentes consumen diariamente estas bebidas, incluso en el desayuno, y que el alto aporte de azúcar contribuye al desarrollo de obesidad y problemas cardiovasculares.
El funcionario explicó que la presencia de bebidas azucaradas genera acumulación de grasa abdominal y aumenta entre 23% y 31% el riesgo de infartos o hemorragias cerebrales. Atribuyó a este alto consumo uno de cada tres casos nuevos de diabetes y uno de cada siete casos nuevos de enfermedades cardiovasculares en el país. Advirtió también que estas patologías derivan en complicaciones graves que afectan la calidad y expectativa de vida de los pacientes.




































































































