
El conglomerado minorista de lujo Saks Global hizo oficial su solicitud de protección por bancarrota este martes en la noche, en una de las mayores quiebras del sector retail desde la pandemia. Apenas un año después de la fusión que unió bajo una sola entidad a Saks Fifth Avenue, Bergdorf Goodman y Neiman Marcus, la compañía enfrenta una compleja reestructuración financiera.
La empresa, conocida por su larga trayectoria en el mercado de alta moda, aseguró que sus tiendas permanecerán abiertas mientras se implementa un paquete de financiamiento por 1,750 millones de dólares y tras el nombramiento de un nuevo director ejecutivo, Geoffroy van Raemdonck, quien sustituye a Richard Baker, el anterior director que impulsó la adquisición.
Saks Global nunca logró recuperarse por completo del impacto económico generado durante la pandemia, sumado al crecimiento del comercio en línea y las estrategias de las marcas de lujo para vender directamente a sus clientes. La compañía experimentó serias dificultades para pagar a proveedores, lo que afectó la disponibilidad de inventario. Según documentos presentados en la Corte de Quiebras en Houston, Texas, los activos y pasivos del grupo están en un rango estimado entre 1,000 y 10,000 millones de dólares.
El proceso judicial busca brindar a la empresa el tiempo necesario para negociar acuerdos de reestructuración de deuda o la posible venta a un nuevo dueño. En sus documentos legales, Saks Global aclara que sus problemas se deben a complicaciones con inventario y confianza de proveedores, y no a una baja demanda en productos de lujo. La crisis financiera ha impulsado movimientos como la venta del terreno de la tienda insignia Neiman Marcus en Beverly Hills y la búsqueda de inversores en Bergdorf Goodman para disminuir la deuda.
Entre los acreedores se cuentan importantes casas de moda como Chanel, Kering y LVMH, con obligaciones pendientes de cientos de millones. Consultores especializados indican que el movimiento de Saks Global refleja una tendencia en el sector de lujo: la reducción en la dependencia de grandes tiendas departamentales y una mayor apuesta por canales propios y asociaciones estratégicas. La compañía reporta alrededor de 17,000 empleados y ha tomado medidas financieras para enfrentar esta etapa, reportando espera de saldo estable hacia finales de 2026.




































































































