
El precio del oro alcanzó un nivel récord este viernes, impulsado por un informe laboral menos favorable en Estados Unidos, que acrecentó las expectativas de que la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés próximamente. El oro al contado subió un 0.9%, situándose en 3,577.33 dólares por onza, llegando a un máximo histórico puntual de 3,582.71 dólares durante la sesión y acumulando un aumento semanal del 3.7%. Por su parte, los contratos de futuros para entrega en diciembre incrementaron su valor a 3,637 dólares. Los datos de empleo revelaron una desaceleración en la creación de puestos laborales en agosto y un aumento en la tasa de desempleo hasta 4.3%, lo cual refuerza la percepción de un mercado laboral más suave y abre la puerta a una posible reducción en las tasas de interés este mes por parte de la Fed. La situación actual convierte al oro en un refugio atractivo para los inversionistas, dado que no genera intereses pero se beneficia en escenarios de baja rentabilidad y alta incertidumbre económica. En cuanto a otros metales preciosos, la plata al contado también experimentó una subida del 1%, acercándose a los 41.09 dólares por onza, mientras que el platino aumentó un 2.2% y el paladio registró una ligera caída del 0.2%. La demanda física de oro en China e India, principales consumidores, disminuyó esta semana debido a los precios récord establecidos. Próximamente se publicarán datos del banco central chino que podrían aportar mayor claridad sobre cómo el aumento en los precios está influyendo en la compra de reservas por parte de los bancos centrales.




































































































