
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, indicó en su discurso durante la conferencia anual del banco central en Jackson Hole que el Comité de la Fed está considerando un posible recorte en las tasas de interés en la reunión de septiembre. Esta postura surge ante la creciente percepción de riesgos para el mercado laboral norteamericano, a pesar de que las preocupaciones sobre la inflación continúan vigentes.
Powell explicó que la estabilidad actual en la tasa de desempleo y otros indicadores del mercado laboral permiten avanzar con cautela en la revisión de la política monetaria. Sin embargo, reconoció que las condiciones restrictivas de la política, junto con una reevaluación de riesgos, podrían justificar un ajuste en las tasas para equilibrar estos factores.
El titular de la Fed describió el mercado laboral como un “curioso equilibrio”, marcado por una desaceleración tanto en la oferta como en la demanda de trabajadores. Citó datos recientes de empleo en julio que mostraron un crecimiento de puestos de trabajo menor a lo esperado inicialmente, lo que sugiere que los riesgos a la baja en el empleo se están incrementando. En caso de materializarse, estos podrían reflejarse en despidos acelerados y aumento del desempleo.
Además, Powell destacó que la imposición de aranceles por parte del gobierno estadounidense está generando presiones inflacionarias visibles, aunque espera que sus efectos sean temporales. No obstante, advirtió sobre la posibilidad de que estas medidas provoquen una inflación más persistente, lo cual requiere un monitoreo cuidadoso para equilibrar el mandato dual de la Fed: estabilidad económica y control inflacionario. Esta señal llega en medio de una fuerte presión política ejercida por el expresidente Donald Trump para reducir las tasas, lo que pone en jaque la independencia del Banco Central en la conducción de su política monetaria.
Por último, Powell repasó los cambios implementados desde 2020 en la estrategia de política monetaria del banco, aclarando que aunque no se elevarán tasas únicamente por el bajo desempleo, la Fed mantiene la capacidad de ajustar la política en función de las condiciones económicas y los riesgos inflacionarios futuros.




































































































