
Polonia ha tomado medidas de precaución tras detectar una amenaza aérea vinculada a drones rusos en la frontera con Ucrania. El país ha desplegado aviones de su fuerza aérea por segunda vez en pocos días y cerró el aeropuerto de Lublin como parte de esta respuesta ante la presencia de vehículos aéreos no tripulados en las cercanías de su espacio aéreo. Asimismo, residentes de seis distritos próximos a la frontera recibieron alertas de emergencia vía SMS para advertirles sobre la posible amenaza.
Estas acciones se producen en medio de otros incidentes regionales, ya que Rumania también lanzó aviones de combate tras registrar un dron en su espacio aéreo cercano a la frontera con Ucrania, cerca del río Danubio. El Ministerio de Defensa rumano informó sobre esta actividad.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró que las fuerzas de defensa aérea del país están en máxima alerta como medida preventiva ante el riesgo detectado por los drones rusos. Por su parte, la defensa aérea ucraniana reportó la presencia de dos UAV rusos en la región occidental de Ucrania, mientras el presidente Volodymyr Zelenskiy manifestó su escepticismo sobre la accidentalidad de estos vuelos y solicitó a los aliados mayores sanciones contra Rusia.
Este contexto de tensión aérea en la frontera polaco-ucraniana sigue a una incursión sin precedentes de cerca de 20 drones rusos a principios de la semana, que llevó a Polonia a derribar al menos tres de ellos, hecho sin precedentes desde el inicio de la invasión rusa en 2022. En respuesta, la OTAN ha confirmado que reforzará la defensa aérea en apoyo a Polonia. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, señaló la importancia de determinar si el objetivo fue intencional, indicando que un ataque directo en territorio polaco implicaría un escalamiento significativo en el conflicto.




































































































