
El ejército polaco informó que interceptó y derribó varios drones rusos que violaron su espacio aéreo provenientes de Ucrania, calificando esta acción como un “acto de agresión” que representó una amenaza directa para la seguridad nacional. La incursión se produjo en medio del conflicto armado en Ucrania y generó que Polonia cerrara temporalmente su espacio aéreo, incluyendo el aeropuerto internacional de Varsovia. Las fuerzas de defensa acompañadas por aliados mantienen una vigilancia estrecha ante posibles nuevas acciones y buscan determinar con exactitud los lugares de impacto de los drones.
Las autoridades polacas instaron a la población a permanecer en sus hogares, especialmente en las regiones fronterizas con Ucrania y Bielorrusia, consideradas las más expuestas al riesgo. El primer ministro Donald Tusk comunicó a la OTAN esta situación e indicó que se mantiene en constante contacto con el secretario general de la alianza. Por el momento, la Casa Blanca no ha emitido declaraciones oficiales al respecto.
El contexto regional es tenso, ya que Ucrania enfrenta intensos ataques combinados de drones y misiles en varias zonas, mientras que Polonia, clave en el flanco oriental de la OTAN, continúa apoyando la defensa ucraniana ante la invasión rusa. En meses recientes, incidentes similares han generado preocupación por posibles escaladas y pruebas de la determinación del bloque occidental en asegurar la integridad de sus miembros.
Esta situación refleja las complejidades de la seguridad en Europa del Este en medio del conflicto ruso-ucraniano, donde las fronteras aéreas y terrestres se han convertido en escenarios sensibles de confrontación y vigilancia estricta por parte de los países de la región y sus aliados internacionales.




































































































