
El peso mexicano inició la semana con una apreciación notable frente al dólar estadounidense, impulsado por un sentimiento más positivo en los mercados financieros. Este impulso surge luego de señales optimistas sobre la posible pronta finalización del cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, que hasta ahora ha generado incertidumbre en diversos sectores.
El fortalecimiento de la moneda local refleja un mayor apetito por activos de riesgo, dado que inversores prevén que la reactivación del gobierno estadounidense favorecerá el flujo comercial y establezca un ambiente económico más favorable en la región. Esta expectativa activa nuevamente el interés en monedas emergentes como el peso.
Los analistas destacan que mientras el diálogo y las negociaciones entre líderes en EE.UU. transcurren, el mercado permanece atento a cualquier avance que permita evitar un impacto económico prolongado. En este contexto, el peso recupera terreno después de días de presión debido al estancamiento político.
En general, el comportamiento del tipo de cambio refleja la sensibilidad de los mercados ante la incertidumbre política internacional y su repercusión en las economías emergentes, situando al peso como uno de los beneficiados en esta coyuntura cambiante.




































































































