
Petróleos Mexicanos (Pemex) decidió cancelar un cargamento de crudo que había programado para ser enviado a Cuba, acción que coincide con un incremento en la presión pública ejercida por el gobierno de Estados Unidos hacia la isla. El envío, que iba a ser transportado por el buque Swift Galaxy, fue removido sin una explicación oficial, generando incertidumbre sobre los cambios en la política de exportación de la empresa mexicana.
Este ajuste se da en el contexto de advertencias recientes por parte del presidente Donald Trump, quien mediante mensajes públicos expresó que no debería enviarse más petróleo ni dinero a Cuba. La decisión también sucede tras la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, lo que intensifica las tensiones políticas en la región y afecta las relaciones con Venezuela, un tradicional aliado de Cuba.
Durante los meses previos, México había mantenido el suministro petrolero hacia Cuba, especialmente después de que los envíos provenientes de Venezuela disminuyeran notablemente desde diciembre pasado. En 2023, Pemex exportó aproximadamente 17,200 barriles diarios de crudo y 2,000 barriles diarios de derivados a la isla, cifras que sumaron unos 400 millones de dólares según estadísticas oficiales.
El retiro del cargamento durante un periodo de revisión de acuerdos como el T-MEC ha generado debate sobre las implicaciones políticas y económicas de esta medida. Expertos han señalado que, aunque México tiene la soberanía para decidir sus exportaciones, debe evaluar el costo político y económico, considerando su relación bilateral con Estados Unidos y la influencia que este país ejerce sobre la región.




































































































