
Desde la apertura del mercado gasolinero en México en 2013, que permitió la entrada de marcas privadas, Pemex ha mantenido una posición dominante, contando actualmente con cerca de dos terceras partes del mercado de estaciones de servicio. A cierre de octubre de 2025, la petrolera estatal sumó 8,817 estaciones bajo su marca, cifra que representa un aumento de 108 estaciones respecto al inicio del año, muchas de las cuales migraron desde marcas privadas.
Este fenómeno de regreso a Pemex está vinculado tanto a una clara estrategia comercial de la empresa para reforzar su participación en el mercado, como a recientes modificaciones regulatorias que han eliminado la regulación asimétrica que antes imponía mayores obligaciones a Pemex. La nueva normativa, junto con reglas más estrictas en materia de trazabilidad de combustibles, ha beneficiado a la petrolera estatal, que cuenta con procesos consolidados para cumplir con dichos requerimientos.
Históricamente, la expansión de marcas privadas comenzó a notarse en 2016, cuando competidores nacionales e internacionales como Hidrosina, La Gas y BP, entre otros, comenzaron a operar alrededor del país. Sin embargo, la reciente recomposición del mercado refleja una concentración parcial bajo el sello estatal, que también controla una extensa red logística y es clave para el suministro tanto de productos nacionales como importados.
Jesús Montes de Oca, subdirector de Estrategia, Precios e Inteligencia Comercial de Pemex, señaló que el objetivo es consolidar y fortalecer la presencia en el canal de venta al público para que cada estación bajo la bandera Pemex sea la preferida de los consumidores. De esta forma, la petrolera estatal reafirma su liderazgo en un sector que tras más de una década de apertura vuelve a experimentar una mayor concentración.




































































































