
Solicitar un crédito personal suele ser una decisión tomada con urgencia ante imprevistos o necesidades inmediatas, como emergencias médicas o reparaciones. Sin embargo, muchas personas optan por el primer crédito que les ofrecen, comúnmente de su banco habitual, sin revisar otras opciones que podrían ser más convenientes. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 revela que solo el 30.1% de la población entre 18 y 70 años comparó su último crédito antes de contratarlo, y apenas el 54.4% de ellos utilizó el indicador Costo Anual Total (CAT) para tomar la decisión.
Esta falta de comparación representa un costo elevado para los usuarios. En un crédito por 200,000 pesos a 36 meses, elegir un producto con un CAT del 45% en lugar de uno con un 18% puede significar pagar cerca de 94,000 pesos adicionales en intereses y comisiones. Esto evidencia cómo personas con perfiles similares pueden terminar pagando cantidades muy diferentes por el mismo monto prestado.
Además, los productos bancarios tradicionales suelen ser estandarizados, ofreciendo tasas basadas en segmentos y teniendo costos operativos que elevan el precio final del crédito. Para superar esta rigidez, han surgido plataformas de financiamiento colectivo o peer-to-peer lending, que conectan directamente a solicitantes de crédito con inversionistas, reduciendo intermediarios y permitiendo tasas más competitivas, ajustadas al perfil real y buen historial del cliente. Prestadero.com es un ejemplo de este modelo en México, ofreciendo créditos de hasta 300,000 pesos con tasas desde 10.9% anual.
Según Gerardo Obregón, director de Prestadero, un historial crediticio positivo genera confianza en el sistema, pero también puede desincentivar la comparación porque los usuarios piensan que el primer crédito que reciben es adecuado. Destaca que el 42.5% de quienes pidieron créditos en 2025 usaron estos recursos para consolidar deudas más caras, buscando reducir pagos por tarjetas o préstamos anteriores. ‘La verdadera diferencia no está en quién te presta primero, sino en quién te cobra menos’, afirma Obregón, subrayando la importancia de comparar créditos para evitar costos ocultos y gastos innecesarios.



































































































