
Netflix decidió no igualar la oferta final de 31 dólares por acción realizada por Paramount para adquirir los activos de estudio y streaming de Warner Bros. La plataforma rechazó también aumentar su propuesta inicial de 27.75 dólares por acción, calificando el acuerdo como “ya no financieramente atractivo”. Esta decisión fue bien recibida por los inversionistas, quienes respondieron con un alza superior al 9% en las acciones de Netflix, tras un desplome de más del 18% desde el anuncio original del acuerdo el 5 de diciembre. Ben Barringer, jefe de investigación tecnológica en Quilter Cheviot, destacó que “Lo que quieres de un equipo directivo es la capacidad de analizar adquisiciones, valorarlas, pagar lo que consideren un precio justo, pero sin pagar de más.” Analistas comentaron que esta retirada permite a Netflix enfocarse nuevamente en su negocio principal, mientras sus competidores, como Paramount, enfrentan procesos regulatorios complejos y una elevada carga de deuda. Por su parte, las acciones de Paramount, liderada por David Ellison, crecieron un 5%. Esta oferta le permitiría a Paramount acceder a importantes propiedades intelectuales de Warner, como las franquicias “Animales fantásticos” y “Matrix”, fortaleciendo su unidad de streaming para desafiar a gigantes como Netflix, Disney y Amazon. Según expertos, la adquisición representa para Paramount una oportunidad estratégica para consolidar su posición en el mercado del streaming, aunque también un riesgo financiero considerable que ahora está bajo presión para justificar la inversión realizada.



































































































