
Microsoft reportó ingresos netos de 81,270 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 16.7%, superando las estimaciones del mercado fijadas en 80,270 millones. Este sólido desempeño disipó las dudas acerca de una posible burbuja en torno a la inteligencia artificial (IA), impulsando la confianza de inversionistas en la empresa tecnológica.
Durante este periodo, las utilidades netas de Microsoft ascendieron a 38,460 millones de dólares, significativamente mayores a los 24,110 millones registrados en el mismo trimestre del año anterior. La obligación de ejecución comercial pendiente, que considera ingresos futuros aún no reconocidos, llegó a 625,000 millones de dólares, casi el doble comparado con el año previo, en gran parte debido al acuerdo por 250,000 millones con OpenAI para servicios en la nube. Según expertos, aproximadamente el 45% de esta obligación está relacionada con OpenAI.
El segmento de Nube Inteligente, que incluye el servicio Azure, fue uno de los principales motores del crecimiento con ventas por 32,910 millones de dólares, un incremento del 29% respecto al 2025. Este avance se explica por las inversiones continuas de Microsoft en su infraestructura de centros de datos, elevando sus gastos de capital y arrendamientos financieros en un 66% anual, hasta alcanzar 37,500 millones de dólares.
Además, la división de Productividad y Procesos de Negocio generó ingresos por 34,120 millones, con un crecimiento del 16%, mientras que Informática Más Personal, que agrupa productos como Windows, Xbox y Surface, alcanzó 14,250 millones en ingresos. Para compensar sus elevados costos, Microsoft anunció un aumento en el precio de sus suscripciones de Office, estrategia que busca mantener la rentabilidad en medio de su expansión.




































































































