
México envió recientemente a Estados Unidos a 37 sospechosos de alta peligrosidad involucrados en delitos como narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de armas y personas, así como narcoterrorismo. Este movimiento forma parte de la colaboración bilateral en materia de seguridad y responde a una petición directa del Departamento de Justicia estadounidense, indicó el gobierno mexicano.
Durante 2025, este es el tercer traslado de presuntos criminales que México realiza hacia EE.UU., acumulando un total de 92 individuos remitidos en solo un año. En conferencia de prensa, la jefa del gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, destacó que cada caso fue cuidadosamente analizado de forma individual antes de proceder al envío.
Las autoridades estadounidenses señalaron que entre los trasladados se incluyen miembros y operadores de reconocidas organizaciones criminales como los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste y del Golfo, catalogados por Washington como grupos terroristas. La secretaria de Justicia de EE.UU., Pam Bondi, calificó esta acción como un logro histórico en la lucha contra estas organizaciones.
Algunos de los sospechosos enviados enfrentan cargos que conllevan penas desde 20 años de prisión hasta cadena perpetua. Entre ellos destaca María del Rosario Navarro Sánchez, acusada de proveer granadas al Cártel Jalisco Nueva Generación, y líderes de facciones de los cárteles Beltrán Leyva, Sinaloa y del Golfo, implicados en tráfico de drogas y lavado de activos, incluso mediante criptomonedas.
El Departamento de Justicia y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México difundieron detalles sobre la mayoría de estos individuos, aunque tres nombres permanecen bajo reserva por causas legales. Este intercambio refuerza la cooperación bilateral para atacar el crimen organizado que afecta a ambas naciones.




































































































