
El gobierno mexicano presentó una propuesta para incrementar el arancel a las importaciones de vehículos ligeros procedentes de China y otros países sin tratados de libre comercio con México, elevándolo hasta un 50%. Esta medida busca proteger la industria automotriz nacional frente al rápido crecimiento y la competencia que representan las marcas chinas en el mercado mexicano.
Actualmente, el arancel se ubica entre el 15% y 20% para este tipo de productos. Con el aumento propuesto, los autos serán uno de los sectores más afectados, seguidos por industrias como la textil y de productos de vidrio, que también enfrentarán aumentos hasta los máximos permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Fabricantes chinos como BYD, Chirey, Changan, Great Wall Motors y MG han incrementado su presencia en México mediante precios competitivos y una amplia red de distribuidores. El nuevo gravamen podría encarecer sus vehículos, frenando su expansión basada en costos bajos. Además, compañías globales como General Motors, que importa cerca del 63% de sus autos vendidos en México desde China, también serán impactadas. Modelos conocidos como Chevrolet Aveo, Groove, Captiva, Spark EUV y Tornado Van provienen de plantas chinas, según estadísticas oficiales.
Otras marcas como Kia, Volvo, Ford y Stellantis también importan algunos modelos desde China y tendrán que evaluar si trasladan el incremento al consumidor, ajustan sus márgenes o buscan proveedores alternativos. La propuesta, que incluye aumentos para un total de 1,463 fracciones arancelarias, está en manos del Congreso y podría modificarse durante su discusión antes de convertirse en ley.




































































































