
En un contexto regional marcado por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y las sanciones intensificadas de Estados Unidos contra el petróleo venezolano, México ha aumentado significativamente sus exportaciones de crudo y productos petroleros a Cuba durante 2025. De acuerdo con datos independientes, estos envíos ascendieron a un promedio diario de 12,284 barriles, equivalente al 44% de las importaciones de petróleo de la isla, superando la contribución de Venezuela, que aportó 9,528 barriles diarios, el 34%.
La filial de Pemex, Gasolinas Bienestar, ha sido la encargada de esta operación que el gobierno mexicano describe como histórica y basada en contratos comerciales y razones humanitarias, aunque la opacidad en la divulgación de los pagos ha generado cuestionamientos sobre la transparencia de estos movimientos.
Mientras tanto, la crisis energética y económica en Cuba persiste, con continuos apagones que afectan la vida diaria de sus habitantes, como relató Helyn de la Paz, psicóloga cubana refugiada en México, cuya experiencia evidencia la profunda escasez de electricidad, alimentos y medicinas en la isla.
Expertos y exfuncionarios señalan que la ayuda petrolera mexicana, que ya supera los 15,000 barriles diarios, representa un apoyo sin expectativas de recuperación económica por parte de Cuba. Esto ocurre en un momento en que Washington presiona a México, cuestionando estas exportaciones y otras colaboraciones cubanas, incluyendo el despliegue de brigadas médicas, acusadas por Estados Unidos de constituir explotación laboral.




































































































