
El año 2026 se vislumbra como el más complejo para las finanzas públicas de México, con una presión constante que se asemeja a una “cuesta de enero eterna”. Según un análisis realizado por México Evalúa, a pesar de las previsiones optimistas del paquete económico oficial, los ingresos fiscales no serán suficientes para cubrir el crecimiento de obligaciones como intereses de deuda, transferencias a estados, pensiones y subsidios.
Cada día, el gobierno federal deberá endeudarse aproximadamente en 2,000 millones de pesos para cumplir con compromisos básicos, ya que sus ingresos diarios alcanzan solo los 18,000 millones de pesos, mientras que los gastos rebasan los 20,000 millones. Este déficit se deriva, en buena medida, del incremento en el costo del servicio de la deuda, las transferencias federales y el aumento en las pensiones, que representan un compromiso fiscal significativo.
El gasto público total previsto para 2026 asciende a 10.19 billones de pesos, de los cuales cerca del 14.4% (1.47 billones) corresponderán a financiamientos. A inicios de año, la Secretaría de Hacienda ya emitió bonos en dólares y euros por un total superior a 13,700 millones, manteniendo la deuda pública dentro de los límites establecidos y sujetándose a una política fiscal responsable.
Adicionalmente, el gobierno enfrenta la necesidad de subsidiar diariamente alrededor de 240 millones de pesos para mantener las tarifas eléctricas por debajo de su coste real, debido al aumento en los precios del gas natural importado. Este apoyo se suma a otras obligaciones crecientes, como el pago de pensiones que, ajustadas por inflación, crecerán cerca del 81% con respecto a 2019, alcanzando más de 5,400 millones diarios. El conjunto de estos compromisos limita cada vez más el espacio fiscal del país y obliga a una gestión financiera prudente durante todo el año.




































































































