
La relación entre Kyler Murray y los Arizona Cardinals continúa generando incertidumbre. A pesar de que el gerente general del equipo, Monti Ossenfort, aseguró haber tenido comunicación con el mariscal de campo para analizar el desempeño del último ciclo, fuentes cercanas desmintieron que haya habido algún acercamiento formal desde la conclusión de la temporada pasada. Murray, quien solamente pudo participar en cinco encuentros debido a una lesión en el pie sufrida contra los Tennessee Titans, fue puesto en la lista de reservas lesionados a principios de noviembre y descartado para el resto de la campaña por el entrenador Jonathan Gannon en diciembre.
Con el futuro del quarterback en el equipo en duda, la directiva de los Cardinals enfrenta una decisión crucial: mantenerlo como su jugador franquicia para la próxima temporada o explorar otras opciones. El plazo para tomar esta resolución está próximo, ya que si Murray figura en la plantilla activa al quinto día de la temporada, tendrá garantizada una bonificación de 19.5 millones de dólares para 2027. Ossenfort reafirmó que la evaluación se realiza constantemente y que todas las alternativas están abiertas, enfatizando que el equipo busca mejorar en todas las posiciones y continuará con su proceso de análisis junto a los otros quarterbacks contratados, Jacoby Brissett y Kedon Slovis.
Este panorama mantiene en suspenso a la franquicia, que debe definir cómo construir su ofensiva de cara al NFL Draft 2026 y la temporada venidera, con la expectativa de fortalecer su plantel para alcanzar mejores resultados.



































































































