
La batalla por las gubernaturas que estarán en juego en 2027 ha comenzado con gran intensidad en México, con un escenario marcado por la competencia entre el oficialismo y la oposición, así como tensiones internas dentro del partido gobernante. Morena enfrenta interrogantes sobre su capacidad para mantener su control en los estados que renovarán a sus gobernadores en ese año, mientras en su interior existen problemas de cohesión y diversidad política que complican la selección de candidatos.
Históricamente, el gobernador en turno y el presidente de la República tenían un fuerte dominio para definir la sucesión en cada entidad; sin embargo, en el contexto actual de la Cuarta Transformación, el proceso se ha vuelto más complejo y ha incorporado a varios actores, incluyendo la influencia pasada y presente de figuras como Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum. No obstante, la pluralidad y fragmentación política a nivel estatal hacen que no exista una sola variable decisiva para elegir candidatos, sino múltiples intereses y dinámicas locales.
Las gubernaturas del 2027 son consideradas clave porque preceden a las elecciones presidenciales de 2030, lo que las convierte en posiciones estratégicas para definir escenarios futuros. Actualmente, 17 estados están en disputa: 12 son gobernados por Morena, 3 por el PAN, 1 por Movimiento Ciudadano y 1 por el Partido Verde. Aunque el PAN parece sólido en Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro, y Movimiento Ciudadano podría mantener Nuevo León, hay incertidumbre en diversas entidades donde factores como acuerdos políticos, crisis internas, candidaturas polémicas y procesos fragmentados plantean retos importantes.
Algunos ejemplos concretos incluyen la situación en San Luis Potosí, donde la gobernación está en manos del Partido Verde, pero con tensiones generadas por intentos de sucesión familiar que han puesto en pausa iniciativas para garantizar paridad de género. Por otro lado, entidades como Campeche, Michoacán y Zacatecas presentan serias dudas sobre la continuidad de Morena, dadas las críticas hacia gobiernos estatales, conflictos internos, y episodios de violencia política que complican el panorama. En suma, el mapa electoral estatal muestra una diversidad de escenarios políticos y sociales que anticipan una competencia electoral ardua y decisiva.




































































































