
El pasado 28 de diciembre se reportó un descarrilamiento de un tren interoceánico en el estado de Oaxaca, incidente que provocó que varios vagones cayeran a un talud de aproximadamente siete metros de altura. Equipos de emergencias realizaron maniobras de rescate para auxiliar a las personas afectadas. Afortunadamente, aunque se reportaron 15 heridos, la Marina no informó de víctimas mortales ni personas con heridas graves al momento.
La investigación del accidente está a cargo de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), que busca determinar las causas exactas del descarrilamiento. La jefa de gobierno local, Claudia Sheinbaum, informó que se brindará apoyo federal y estatal para atender la emergencia y apoyar a los afectados.
El tren, que transportaba alrededor de 250 personas, presenta daños considerables en la línea ferroviaria conocida como Línea Z, la cual conecta distintas regiones estratégicas para el transporte de mercancías y pasajeros. Por el momento, las autoridades mantienen operativos en la zona para garantizar la seguridad y prevenir cualquier otro incidente.
Las condiciones climáticas y el terreno montañoso han dificultado las labores de rescate y la atención inmediata, por lo que se recomienda mantenerse informado y tomar precauciones al transitar cerca del área. La investigación continúa abierta en espera de un informe oficial detallado.




































































































