
La Comisión Nacional Antimonopolio ha cerrado el procedimiento iniciado en 2022 contra Gruma, la empresa propietaria de Maseca, con medidas que promueven la competencia en el mercado de harina de maíz. Esta resolución implica la eliminación de cláusulas restrictivas en los contratos que Gruma mantenía con las tortillerías, como exclusividad, consumo mínimo y penalizaciones asociadas, lo que permitirá a los negocios elegir libremente a sus proveedores.
Además, Gruma deberá entregar sin costo las máquinas que proporcionaba en comodato, como tortilladoras y batidoras, para facilitar la independencia de las tortillerías en su decisión de compra. La medida busca evitar que los productores de tortillas estén sujetos a un solo proveedor, incrementando así la libertad y competitividad en el sector.
La compañía anunció que el proceso ha concluido definitivamente y que tiene un plazo de entre 90 y 180 días para hacer efectivos los cambios contractuales, comunicarlos a sus clientes y establecer los mecanismos requeridos para la supervisión del cumplimiento de estas disposiciones.
Desde la autoridad se destacó que, aunque el precio de la tortilla depende de diversos factores como costos operativos y energía, la apertura del mercado puede generar beneficios a mediano y largo plazo para productores y consumidores. En México, el consumo anual per cápita de tortilla es de 65.8 kilos, y más del 80% de los hogares destinan parte de su presupuesto a este alimento básico.




































































































