
En México, el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama representan un gasto público que supera los 3,000 millones de pesos anuales en instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En 2024, el IMSS destinó más de 3,200 millones para atender a más de 56,000 pacientes con esta enfermedad, mientras que el ISSSTE invirtió cerca de 8,000 millones en atención ambulatoria y hospitalaria, considerando que el cáncer de mama fue el tumor más frecuente en sus derechohabientes, con casi un 27% de todos los casos de cáncer.
Durante 2025, se detectaron en México más de 21,000 nuevos casos de cáncer de mama, muchos en etapas avanzadas, lo que dificulta el acceso a tratamientos oportunos y contribuye a la alta mortalidad femenina relacionada con tumores malignos, que posicionan esta enfermedad como la tercera causa de muerte entre mujeres. René Jiménez, gerente global del Servicio de Salud de Pro Mujer, enfatiza que la detección tardía incrementa los costos económicos y los riesgos para las pacientes, quien precisa que “la enfermedad, cuando se detecta de forma temprana, tiene una esperanza de vida y de sobrevida muy alta, incluso puede llegar a ser curable cuando se detecta en etapas tempranas”.
Con el propósito de promover diagnósticos oportunos y reducir la mortalidad, Pro Mujer ha establecido alianzas con diversas instituciones y empresas, como un convenio con Novartis para realizar mastografías en Chiapas, un estado con limitada infraestructura para tales estudios. Además, ofrece un Programa de Acompañamiento y Consejería que educa a mujeres sobre el cáncer de mama a través de audionovelas accesibles, incluyendo versiones en algunas lenguas originarias.
La organización también emplea tecnologías digitales para facilitar la detección y el seguimiento. Desde 2021, funciona una plataforma de chatbots especializada en cáncer de mama, junto con otros programas para atender diabetes, salud sexual, salud menstrual y menopausia, y próximamente salud mental. Estas herramientas guían a las usuarias para realizarse estudios, interpretar resultados y conectar con servicios médicos adecuados, asegurando un proceso acompañamiento que minimiza la pérdida de tiempo y mejora la continuidad del tratamiento. A la fecha, el chatbot dedicado al cáncer de mama ha apoyado a más de 74,000 mujeres en 12 países, demostrando que la tecnología puede ampliar el acceso a cuidados esenciales de salud.




































































































