
El acuerdo entre el sector gasolinero privado y el Gobierno de México para mantener un tope máximo de 24 pesos por litro en la gasolina regular se extenderá por seis meses adicionales. Esta medida, que fue establecida inicialmente el 27 de febrero de este año, busca proteger a los consumidores evitando un aumento abrupto en el precio del combustible.
La Secretaría de Energía informó que durante estos primeros meses el precio promedio de la gasolina ha sido de 23.54 pesos por litro, lo que ha contribuido a la estabilidad económica para hogares y empresas. Este pacto se basa en la participación voluntaria de las estaciones de servicio y contempla que el precio no supere los 24 pesos, exceptuando las zonas fronterizas donde los costos y estímulos fiscales generan precios inferiores.
Para garantizar el cumplimiento y la efectividad de esta estrategia, la Secretaría de Energía, junto con la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Comisión Nacional de Energía (CNE), Profeco, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, y Pemex han establecido más de 80 reuniones con diversos actores del sector, incluyendo importadores, distribuidores y comercializadores.
Este esquema fue impulsado luego de la liberación de precios tras la reforma energética de 2013, cuyo objetivo era que el precio de los combustibles reflejara la tendencia internacional. Sin embargo, ante la volatilidad y la necesidad de proteger la economía interna, el Gobierno convocó a este “pacto voluntario” para contener el costo de la gasolina regular. Actualmente se analiza también la posibilidad de incluir el diésel en este acuerdo de límite de precio.




































































































