
Las recientes modificaciones fiscales aprobadas para 2026 por el Congreso mexicano generarán mayores retos para las empresas aseguradoras en el país, principalmente por la ampliación de la supervisión del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Fitch Ratings ha asignado una perspectiva “deteriorada” para la industria de seguros en México, reflejando preocupaciones sobre la rentabilidad y la operación del sector.
Entre los cambios más relevantes destaca la eliminación de la posibilidad de que las aseguradoras acrediten el Impuesto al Valor Agregado (IVA) pagado en los servicios que facturan las compañías involucradas en siniestros. Este ajuste fiscal significa un aumento de costos para las aseguradoras, que probablemente trasladarán parte de esta carga a los consumidores a través de incrementos en las primas.
Además, Fitch señala que segmentos específicos como los seguros de autos y salud enfrentarán una presión considerable debido a la combinación de inflación en costos médicos, el alza en reparaciones automotrices y la competencia intensa que limita la capacidad de subir precios. Estas condiciones podrían afectar los márgenes operativos y elevar los riesgos a los que se exponen las compañías, especialmente aquellas con menor capitalización o alta concentración en estos ramos.
La calificadora prevé que las aseguradoras, tanto mexicanas como globales, deberán incrementar sus inversiones en controles internos, mejoras tecnológicas y procesos de digitalización para mitigar riesgos y mantener eficiencia operativa, lo cual implicará mayores gastos en 2026. En contraste, otros mercados latinoamericanos mantienen una perspectiva estable gracias a ambientes macroeconómicos más favorables y menores presiones inflacionarias, factores que contribuirán a un crecimiento moderado en la región.




































































































