
A partir de 2026, Estados Unidos aplicará un impuesto del 1% sobre las remesas enviadas a varios países, incluyendo México, Guatemala y Jamaica, lo que podría generar una recaudación de entre 250 y 294 millones de dólares sólo por los envíos a México, según un análisis del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA). Jesús Cervantes, director de estadísticas económicas del CEMLA, explicó que en total, el gravamen podría dejar entre 625 y 702 millones de dólares provenientes de nueve grupos migratorios regionales.
En detalle, Guatemala aportaría entre 164 y 172 millones de dólares; Jamaica podría generar entre 105 y 118 millones; Honduras entre 54 y 61 millones; y El Salvador entre 47 y 51 millones. Otros países como Nicaragua, Costa Rica, República Dominicana y Colombia tendrían cifras menores pero también significativas. La recaudación estimada representaría entre 0.10% y 0.11% de la masa salarial conjunta de estos grupos en Estados Unidos.
Respecto a México, la recaudación representaría un rango de 0.07% a 0.08% sobre la masa salarial anual de los migrantes mexicanos, que alcanzó 373 mil 726 millones de dólares en 2024. Los especialistas del CEMLA consideran que este impuesto no impactará negativamente los montos que se envían desde Estados Unidos hacia los países mencionados.
Además, el impuesto se aplicará dependiendo del método de pago utilizado para enviar la remesa en Estados Unidos, ya sea efectivo, tarjeta o cuenta bancaria, sin importar cómo el receptor lo reciba en su país. Originalmente la propuesta contemplaba un gravamen del 5%, pero tras varias etapas de discusión se aprobó una tasa del 1% bajo la ley ‘One Big Beautiful Bill Act’.




































































































