
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha iniciado una investigación contra más de 100 empresas que ofrecen servicios de transmisión de dinero en la frontera suroeste del país, sospechosas de incumplir regulaciones contra el lavado de dinero y la financiación ilícita. Aunque no se han revelado los nombres de estas compañías, el organismo federal detalla que la operación ha desembocado en la emisión de seis avisos de investigación, múltiples referidos al Servicio de Impuestos Internos (IRS) y más de 50 cartas relacionadas con el cumplimiento normativo.
Estos transmisores de dinero facilitan transacciones nacionales e internacionales, incluyendo remesas, y han sido señalados por su posible vulnerabilidad a conductas ilegales como el lavado de activos derivados del narcotráfico y el tráfico de personas. FinCEN aclaró que esta acción se enmarca en la instrucción presidencial de fortalecer la seguridad fronteriza y erradicar a organizaciones criminales transnacionales.
La investigación se sustenta en el análisis de más de un millón de informes sobre transacciones de divisas y cerca de 87,000 reportes de actividades sospechosas. FinCEN advirtió que, según corresponda, podría imponer sanciones civiles, iniciar procesos judiciales, emitir advertencias o derivar casos a autoridades penales por violaciones de la Ley de Secreto Bancario.
Poco antes, Estados Unidos había solicitado a los transmisores incrementar la vigilancia y los controles para identificar movimientos financieros irregulares en los flujos entre ese país y México. Por su parte, la jefa de gobierno en Ciudad de México manifestó que no se observa evidencia generalizada de lavado de dinero a través de remesas y llamó a no estigmatizar a quienes envían estos recursos.




































































































