
En México, las vacaciones se reconocen como un derecho laboral indispensable que permite a los trabajadores descansar sin perder su salario habitual. Según lo estipulado en la Ley Federal del Trabajo (LFT), esta prestación incrementa en función de los años de servicio acumulados en el empleo.
A partir de diciembre de 2022, la ley garantiza un mínimo de 12 días de vacaciones pagadas al cumplir un año de trabajo. Posteriormente, este periodo aumenta en dos días laborables por cada año adicional hasta alcanzar los veinte días. A partir del sexto año, el aumento es de dos días más cada cinco años. Además, las vacaciones pueden disfrutarse de forma consecutiva o fraccionada, y deben otorgarse dentro de los seis meses posteriores al aniversario laboral, conforme al Artículo 81 de la LFT.
No sólo los trabajadores con contrato fijo tienen derecho a vacaciones; aquellos con empleos discontinuos o de temporada también pueden gozar de este tiempo de descanso de forma proporcional al tiempo trabajado durante el año. Es importante destacar que las vacaciones no pueden ser sustituidas por compensación económica ni cambiarse por otras prestaciones. También deben pagarse con el salario ordinario, y en caso de terminación laboral anticipada, corresponde una retribución proporcional al periodo laborado.
Adicionalmente, la ley contempla una prima vacacional que debe representar al menos el 25% del salario correspondiente a los días de descanso. Si existiera alguna discrepancia con el cumplimiento de estos derechos, la Procuraduría Federal de Defensa del Trabajo (Profedet) ofrece asesoría gratuita y representación para la conciliación entre trabajador y patrón.




































































































