
Ryan Wedding, exatleta olímpico ahora acusado de liderar una red de narcotráfico vinculada al cartel de Sinaloa, se encuentra en el centro de una controversia debido a discrepancias entre autoridades de Estados Unidos, México y la defensa legal del acusado. El 22 de enero, Wedding quedó bajo custodia en México, pero existen diferentes versiones sobre si fue detenido en una operación oficial o si se entregó voluntariamente.
El director del FBI, Kash Patel, afirmó que Wedding fue arrestado mediante una “operación de alto riesgo” en colaboración con autoridades mexicanas. Sin embargo, el secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, sostuvo que el exatleta se entregó voluntariamente en la embajada estadounidense en Ciudad de México. Posteriormente, el embajador de EE.UU. en México, Ron Johnson, también llamó a este hecho una “entrega voluntaria”, refiriéndose a la presión coordinada entre ambas naciones.
La defensa de Wedding contrasta con ambas versiones, ya que su abogado asegura que su cliente fue arrestado y niega que se haya rendido voluntariamente, indicando además que participaron agentes estadounidenses en la captura. En su primera audiencia en Estados Unidos, Wedding se declaró no culpable de los cargos por tráfico de drogas.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfatizó que su país no permite operaciones extranjeras dentro de su territorio, respetando siempre la soberanía nacional. “Nosotros nunca vamos a aceptar operaciones conjuntas o de fuerzas federales o de Estados Unidos estatales en nuestro territorio”, afirmó, aunque destacó la colaboración bilateral basada en intercambio de información y entregas de presuntos delincuentes. En el último año, México ha enviado a Estados Unidos a 92 acusados, incluidos líderes de diversos cárteles, y ambos gobiernos acordaron acelerar esos traslados.




































































































