
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, llegó a un acuerdo con el colectivo Fuerza Amplia de Transportistas (FAT) respecto a la situación financiera del transporte público en la capital. Esta negociación se concretó tras el desistimiento de los transportistas a realizar un paro y una movilización masiva con más de 7,500 trabajadores el pasado 1 de septiembre, fecha en que iniciaron las clases.
En el acuerdo, la mandataria capitalina se comprometió a implementar medidas económicas escalonadas para apoyar a los operadores, incluyendo un subsidio para cubrir los costos de combustible y un posible aumento en las tarifas del pasaje. Aunque aún no se ha especificado el monto ni la fecha de aplicación, la administración local anunciará en un plazo de 15 días un mecanismo oficial para canalizar este apoyo, estableciendo las condiciones y duración.
Los transportistas habían presionado para equiparar las tarifas con las del Estado de México, exigiendo un mínimo de 12 pesos, argumentando la crisis económica que enfrentan debido al aumento constante en el precio del combustible y los costos de mantenimiento, aun cuando el costo del pasaje se ha mantenido sin cambios en años recientes.
Por su parte, hasta el momento la autoridad capitalina no ha emitido una postura oficial sobre el posible incremento en el precio del transporte público, aunque ya se prepara una conferencia de prensa para comunicar los avances o definir acciones futuras del sector transporte.




































































































