
Después de años de disputas legales sobre la custodia de mascotas en procesos de separación, la Ciudad de México implementó una reforma que permite incluir a los animales de compañía dentro de los juicios de divorcio. Este cambio legal representa un avance en el reconocimiento de los vínculos afectivos y responsabilidades hacia los animales en contextos familiares disueltos.
Leslie y David son una pareja que tras cuatro años juntos y convivencia compartida, enfrentaron la difícil decisión de dividir la atención hacia sus tres perros. Finalmente, acordaron que dos mascotas permanecieran con Leslie y una con David, basándose principalmente en el apego emocional que cada perro había desarrollado durante la relación.
La nueva legislación otorga a los jueces facultades para determinar con quién permanecerán las mascotas en un divorcio, considerando aspectos como el tiempo que cada persona pueda dedicar al animal, el apego emocional, y las condiciones del espacio donde viviría el animal, que debe ser adecuado y limpio. Este marco legal aplica para perros, gatos y también especies silvestres autorizadas, redefiniendo el concepto de familia y protegiendo el bienestar de los animales.
De acuerdo con la diputada Luisa Ledezma, la iniciativa surge como respuesta al aumento de conflictos legales relacionados con mascotas, donde en ocasiones se utilizan para ejercer presión o venganza entre exparejas. “Antes, estos animales eran considerados meros objetos, pero ahora cuentan con una protección legal que reconoce su condición especial dentro del núcleo familiar”, afirmó la legisladora local.




































































































