
El panorama inflacionario en México para 2026 se presenta complejo debido a varios factores que podrían fortalecer las presiones sobre los precios, destacando el aumento del salario mínimo, la aplicación de aranceles a importaciones provenientes de China y otros países asiáticos, así como la subida de impuestos a bebidas azucaradas y cigarrillos.
Julio Ruiz, economista jefe de Citi México, indicó que estos elementos generan riesgos que prolongarán la inflación subyacente, limitando la capacidad del Banco de México para seguir recortando su tasa de interés. En específico, señaló que el alza del 13% en el salario mínimo afectará especialmente a la inflación en el sector servicios, dado que actualmente cerca del 20% de los trabajadores formales ganan el salario mínimo; esto representa un cambio importante frente a hace una década, cuando este porcentaje era inferior al 5%.
De igual manera, el incremento en los impuestos especiales sobre bebidas azucaradas y tabacos, vigente desde enero de 2026, añade presión sobre la inflación de bienes. Además, los nuevos aranceles implementados por el Congreso a productos importados de economías con las que México no mantiene tratados comerciales, especialmente China que representa el 20% de las importaciones mexicanas, podrían encarecer insumos y productos finales, aunque el momento exacto en que este impacto se disipe es incierto.
En noviembre de 2025, la inflación general anual se ubicó en 3.8%, superando expectativas, mientras que la inflación subyacente alcanzó un 4.43% anual, marcando su duodécimo mes consecutivo al alza, impulsada principalmente por el costo de los servicios. Citi México proyecta que la inflación general cierre 2025 alrededor del 4.05%, ligeramente por encima del consenso del mercado, y anticipa que para 2026 la inflación general llegue a 4.24% anual y la subyacente a 4.39%, superando las previsiones de otros analistas.
Felipe Juncal, economista para México y Latinoamérica en Citi, comentó que México y Colombia son los únicos países en la región que todavía enfrentan una inflación persistente, lo que podría implicar ajustes en la política monetaria futuro.




































































































