
Christian Horner, exjefe del equipo Red Bull en Fórmula 1, negó que Max Verstappen o su padre Jos fueran responsables de su desvinculación del equipo en 2025. Horner, quien lideró la escudería desde 2005, fue despedido de forma sorpresiva en julio pasado, tras un periodo de tensiones internas que incluyó desacuerdos públicos con Jos Verstappen y Helmut Marko, asesor de carreras de Red Bull.
En declaraciones para la serie documental “Drive to Survive”, Horner aclaró que aunque la relación con el padre del piloto neerlandés no fue amistosa, no atribuye a los Verstappen su salida. Explicó que la decisión estuvo más relacionada con cambios en la estructura del equipo tras la muerte de Dietrich Mateschitz, fundador de Red Bull, en 2022, lo que provocó una lucha de poder entre los accionistas principales. Mientras la familia tailandesa mantenía su apoyo a Horner, la facción austriaca, liderada por el hijo de Mateschitz y Helmut Marko, consideró que el ejecutivo había acumulado demasiado poder.
“La decisión fue repentina y no tuve oportunidad de despedirme debidamente. Creo que fue tomada por Oliver Mintzlaff, con asesoría de Helmut desde fuera del equipo, como resultado de los cambios dentro del grupo después del fallecimiento del fundador”, afirmó Horner.
Esta salida marca un punto de inflexión en la gestión del equipo Red Bull, que ha tenido éxito mundial durante las últimas temporadas bajo el liderazgo de Horner. El exjefe continuará siendo una figura relevante en el debate sobre el futuro del equipo y la Fórmula 1 en general.



































































































