
Las petroleras Chevron, Exxon Mobil y BP están negociando con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía (Sener) para obtener contratos de exploración y extracción en diversos campos petroleros, principalmente en aguas someras mexicanas. Estos proyectos podrían generar una producción combinada de hasta 200,000 barriles diarios, superando así la producción estimada en los cinco contratos mixtos adjudicados en 2025.
Además de estas multinacionales, empresas mexicanas como Diavaz, Opex y Jaguar también participan en la competencia por estos contratos. El volumen conjunto de producción se compara con el megayacimiento Zama, donde participa el empresario Carlos Slim, cuya producción estimada es de 180,000 barriles diarios cuando entre en operación.
Las propuestas ya fueron presentadas ante la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, y plantean que cada empresa podría obtener una capacidad de producción de entre 22,000 y 50,000 barriles diarios. Todavía no está definido bajo qué esquema contractual operarán estas petroleras, pero se espera que se rijan por los tipos de contratos establecidos en la reforma energética vigente desde 2025, la cual busca incrementar la participación privada en el sector.
Esta iniciativa contrasta con los resultados limitados de los contratos mixtos implementados por el gobierno liderado por Claudia Sheinbaum, que hasta ahora solo han representado una aportación modesta para alcanzar la meta federal de producción petrolera de 1.8 millones de barriles diarios para 2027. Expertos señalan que la baja atracción de estos contratos mixtos se debe al alto riesgo y la falta de control total en las operaciones para los inversionistas privados. El objetivo general de estos nuevos proyectos es detener la caída en la producción nacional de petróleo y gas durante la próxima década.




































































































